Conocido como Antonio Mari, nos ha dejado en el día de ayer.
Miembro de la Federación Extremeña de Automovilismo, era habitual verlo en parques cerrados o salidas, gran amante del automovilismo y toda una institución en esa parte no siempre tan dulce que media entre organizadores y participantes, la familia automovilística extremeña está desde hoy un poco más huérfana sin su presencia.
Sirvan estas letras de ánimo para familiares y amigos.
DEP.